Dinamización rural en Pontevedra: formación para revitalizar el territorio

Dinamización rural en Pontevedra

Formación Agraria y Forestal en Galicia

El rural gallego tiene un problema de despoblación y envejecimiento, pero también tiene oportunidades que muchos municipios aún no están aprovechando. En LIVE Formación Verde trabajamos con concellos y entidades de la provincia de Pontevedra para llevar formación útil a esas comunidades: cursos que abren posibilidades reales de empleo y emprendimiento en el rural.

Nuestra formación en dinamización rural se apoya en programas europeos y estatales —como el Reto Rural del MITECO— que ofrecen financiación para municipios de menos de 5.000 habitantes. Identificamos estas convocatorias, ayudamos a los concellos a solicitarlas y nos encargamos de la impartición.

Dinamización rural en Pontevedra

Áreas de trabajo en dinamización rural

Cultivos innovadores

Alternativas al monocultivo tradicional que ofrecen mayor rentabilidad: frutos rojos (no arándanos, que están saturados, sino bayas de Goji, grosellas, frambuesas y otras especies con demanda creciente), plantas aromáticas y medicinales, y cultivos adaptados al cambio climático. Formación de 30 a 50 horas con prácticas en parcela.

Programas europeos y Reto Rural

El programa Reto Rural del MITECO financia acciones formativas en municipios de menos de 5.000 habitantes. Fundaciones y entidades sin ánimo de lucro también ofrecen convocatorias similares. Nos encargamos de identificar las convocatorias aplicables a cada municipio y de gestionar la solicitud.

Alfabetización digital y administración electrónica

Cursos básicos para personas que necesitan aprender a relacionarse con la administración por vía electrónica: certificado digital, sede electrónica, trámites online. Una formación que parece menor pero que resuelve un problema real en los municipios rurales de Pontevedra.

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El componente humano de la dinamización rural

Hemos trabajado con perfiles muy diversos en nuestros cursos de dinamización rural: personas inmigrantes en programas de acogida, personas con discapacidad, colectivos en situación de vulnerabilidad, mujeres rurales y personas desempleadas de larga duración. Cada grupo tiene sus propias necesidades y mochilas, y la formación va mucho más allá del contenido técnico.

Enseñar a alguien a cultivar un huerto puede ser también enseñarle español, darle una rutina, conectarle con su comunidad o abrirle una puerta profesional. Ese componente humano es lo que nos diferencia como formadores y lo que hace que los concellos repitan con nosotros.